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sábado, 23 de enero de 2016

LESIONES DE RODILLA Y OSTEOPATÍA

     Las lesiones más conocidas que afectan a la articulación de la rodilla son las lesiones de su sistema ligamentario, las lesiones de menisco y problemas en el cartílago rotuliano.

     Muchas veces llegan pacientes a consulta con dolor en la rodilla y la valoración inicial apunta hacia una de estas patologías, sin embargo el osteópata también detecta y trata otras variaciones en esta articulación que habitualmente pasan desapercibidas:

- Bloqueo de la articulación peroneotibial superior. El extremo superior del peroné llega a la rodilla y establece articulación con la zona lateral de la tibia, si bien el movimiento de esta articulación no es muy amplio, en ocasiones se bloquea parcial o totalmente lo cual repercute en el funcionamiento normal de toda la rodilla. Aquí el papel del osteópata será restaurar la movilidad normal de la articulación con una manipulación o, si no es posible manipular, con una técnica funcional.

-Bloqueos meniscales. Los meniscos situados entre fémur y tibia se deslizan para  permitir y facilitar el movimiento de la rodilla, en ocasiones alguno de ellos se bloquea e interfiere en la movilidad normal. El efecto es parecido a colocar una piedra dentro de un engranaje. Inicialmente no es una lesión grave pero si se mantiene en el tiempo puede derivar o facilitar que aparezca una lesión en la que se daña la estructura del menisco. Aquí el papel del osteópata es liberar el menisco bloqueado y revisar el entorno articular para evitar que se repita.

-Lesiones a nivel de pelvis. En muchas ocasiones algunos paciente presentan dolor en la rodilla y las exploraciones son normales, sin embargo encontramos problemas en zona de cadera, ingle, pelvis o lumbares. A la vez se observa que esos problemas está comprimiendo trayectos nerviosos o vasculares que descienden a la rodilla y de ahí que los síntomas se manifiesten a ese nivel. Con frecuencia en el caso de los varones previo al dolor de rodilla manifiestan haber tenido problemas de aductores, a pesar de que esa zona ya sea asintomática la exploración demuestra que el problema no está resuelto y que es la raíz del dolor de rodilla.Aquí el osteópata por supuesto trabaja sobre la rodilla pero debe resolver también el problema de aductores.
     En el caso de las mujeres en muchas ocasiones se encuentra tensión entorno a órganos pélvicos (relacionada con problemas menstruales, quistes ováricos, endometriosis, etc) que a su vez suele comprimir el paso del nervio crural y derivar en el dolor de rodilla. Aquí el osteópata revisa la rodilla, la pelvis y probablemente tendrá que hacer un trabajo de osteopatía visceral para relajar los órganos en tensión y que no se repita el cuadro.

     Estos son solo algunos de los ejemplos más llamativos de la aportación diferente de un osteópata para la resolución de problemas de rodilla. 



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