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domingo, 3 de junio de 2012

EL CÓLICO DEL LACTANTE Y SU IMPLICACIÓN ENERGÉTICA

       Algunos bebés lloran más de lo que los papás consideran normal, se revisa el estado del pequeño en el pediatra y si todo es normal se suele decir que tiene cólicos de lactante, que es algo normal y que hay que esperar a que se le pase.

       Si buscáis en las entradas publicadas en este blog en abril de 2011 tenéis una sobre el trabajo de osteopatía en los cólicos del lactante. Ahí explico las bases físicas de la intervención de la Osteopatía en estos casos.

        Hoy no voy a hablaros de lo mismo sino del tratamiento de la parte energética del niño para solucionar estos casos. En muchos de estos casos lo que sucede es que el campo energético del pequeño está cargado negativamente. Se limpia esta energía y todo empieza a ir mejor.

        Imagino que os preguntáis que es lo que carga negativamente su energía. Son muchos los factores que pueden provocar esto pero los bebés son tremendamente sensibles al estado de la energía que los rodea y les perturba muchísimo.

        En ocasiones el origen está en vivencias del propio bebé, ya sea en el útero, durante el parto o al poco de nacer. Si hay algún tipo de problema, separación temporal entre el bebé y los padres, ingreso hospitalario, el bebé sufre como lo haríamos cualquiera de nosotros, puede estar triste, tener miedo, sentirse abandonado, etc. Todas estas emociones van cargando negativamente su energía.

       También puede darse el caso de que suceda algo a los padres, que haya alguna enfermedad familiar de los abuelitos, que antes de él hubiese algún aborto....frente a  esto el bebé nota la tristeza, la preocupación, el miedo. Si bien estás emociones no tienen que ver con él de forma directa suele pensar que si "que he hecho que mi mamá no está contenta". De nuevo se cargan negativamente y se sienten culpables.

       Cuando están así necesitan llorar para eliminar la tensión que perciben. Ponerles un chupete y bloquear su vía para desahogarse solo aumenta la tensión. La impotencia que sentimos para calmarlo, nuestra crispación y el cansancio que sentimos cuando la situación se prolonga durante meses aumenta más aun la espiral de negatividad.

       Para frenar esta progresión realizo sesiones que combinan el trabajo de osteopatía con la terapia energética. Las flores de Bach son un apoyo importante para clamar al pequeño y son totalmente inocuas. Se indican a los padres medidas de como limpiar la energía del pequeño: algún baño de agua con sal, poner incienso en la casa, etc. Y otra medida importante es hablar con el bebé.Normalmente indico que le hablen cuando el pequeño duerme, cerraremos los ojos y le hablaremos como si fuese un adulto. Si la mamá ha tenido un aborto antes le explicará al pequeño que estaba triste y que tenía miedo de que las cosas no fuesen bien pero no por él sino por lo que sucedió antes de su llegada y explica lo ocurrido. Si hay cualquier enfermedad familiar, mudanza, separación, da igual el suceso, se le explica y se deja claro que nos sentimos mal por ese suceso y no por la llegada del niño. A nivel energético el pequeño capta esta energía, esta información y se que da más tranquilo. Antes sabía que pasaba algo pero no sabía lo que era, al hablarle en su interior la situación se aclara y se calma.

        En casos así ayuda bastante  la colaboración de los padres, aunque es de sentido común que el pequeño siente lo que sucede a su alrededor y le afecta no todos están dispuestos a aceptar este tipo de trabajo. Desde aquí quiero agradecer a todos aquellos papás que confiaron y decidieron hablar con sus pequeños, pensando en el bienestar de sus hijos y no en ideas preconcevidas que en ocasiones pesan demasiado.